4 Sep
2018

¿Qué pasa con #Twitter? ¿Estamos matando su espíritu?

Deberíamos tener en cuenta esta frase de Mark Twain cada vez que entremos en #Twitter. Pese a estar escrita en un sentido religioso, puede aplicarse a nuestro día a día en cada situación que vivimos. Si la tuviéramos más en cuenta evitaríamos algunas de las bochornosas conversaciones que se mantienen estos últimos meses (más bien años) en la plataforma de microblogging nacida en 2006 con el famoso tuit de Jack Dorsey. 

Lamentablemente, estamos viendo como desde hace un tiempo, Twitter está cambiando (y no precisamente para bien).  Al principio, al plantearme el post (creedme, lo he modificado 20 veces) pensé “quizás estás siendo muy dura, no es para tanto”. Pero después de ver varios comentarios y comentarlo con compañeros y amigos, he visto que no soy la única con esa sensación.  

En un inicio hacíamos un uso mucho más profesional de la herramienta, si no más profesional, dejémoslo en más informativo, y me da la sensación de que incluso éramos más honestos ante todo lo que compartíamos y decíamos. 

Este verano se han cumplido 8 años de mi primer tuit y en estos ocho años he publicado más de 3.560 fotos y vídeos y casi 29.000 tuits, no está nada mal.  Me costó un poquito entrar en el juego, (quería entender bien cómo funcionaba antes de lanzarme sin una estrategia detrás… sí, soy de marketing, lo de la estrategia como que lo tengo implantado en mi cerebro) 😉 Hace ocho años la gente dialogaba (de verdad) en Twitter y aprendíamos los unos de los otros. ¡Y hasta nos ayudábamos! Increíble ¿verdad? En nuestra estrategia de marketing y redes sociales se utilizaba mucho como herramienta para crear marca personal en un sector específico, informar y publicar temas interesantes del sector y, cómo no, para algunos, como plataforma para compartir nuestros propios posts. 

Gracias a Dios, sigue habiendo perfiles que entran dentro de la categoría. Yo sigo empeñada en utilizarlo a nivel profesional y no dejarme llevar por el resto, aunque a veces admito que cuesta no dejarse llevar por lo que lees, pero en muchas ocasiones acabamos todos compartiendo la misma noticia y de esta manera acabamos difuminados dentro de un inmenso timeline de tuits personales y sin aportar nada nuevo a nuestros seguidores (para muestra un botón de mi timeline… la misma noticia tres veces). Que no significa que lo hagamos mal, posiblemente ese tuit a algunos de nuestros seguidores les parecerá interesante pero ¿y si nuestros seguidores pertenecen al sector? ¿no leerán las mismas noticias que nosotros? ¿no deberíamos compartir noticias que nos diferencien un poco del resto?  Como digo, Twitter ha evolucionado estos ocho años pero ¿estamos haciendo la plataforma mejor o la estamos matando con nuestros usos? Y no estoy diciendo que debería ser igual hoy que hace ocho años, pero me da la sensación de que se está yendo un poco de las manos (como tantas otras cosas hoy en día) y se está convirtiendo más en un altavoz de quejas políticas y “críticas” al prójimo que en un espacio donde poder compartir información y aprender de fuentes fiables y fidedignas. Si sólo nos fijamos en el uso que hacemos en España, se podría sacar la conclusión de que somos el país más frustrado del mundo. El otro día leía en Trece Bits a Yaiza Ibarra hablar sobre la “cámara de eco” de Twitter, que parte del concepto que las redes sociales en las que podemos informarnos generan un aislamiento ideológico al usuario debido a que los algoritmos de la red social, basándose en lo que leemos, compartimos, damos me gusta o bloqueamos, hace que leamos y prestemos atención únicamente a los usuarios que encajan con nuestra forma de pensar. Por un lado, me parece positivo, puesto que te evitas leer informaciones que no te interesan pero por otro es muy peligroso porque pierdes de vista la disparidad de opiniones y te puedes creer con “la verdad suprema”. Pero ¿qué pasa con los comentarios? ¿acostumbráis a leer los comentarios de los posts y las respuestas de los tuits? Yo sí, muchas veces, y os aconsejo leerlas alguna vez para ver hasta donde hemos llegado. ¿De dónde viene esta reflexión? De la desconexión habitual que hago cada año en verano. Como sabéis aprovecho las vacaciones para desaparecer bastante de mis redes sociales (bueno, de Facebook lo hice hace bastante tiempo) Este año se me ha ocurrido viajar a un país civilizado (¡qué cosas hago!) y me he dado cuenta de que estoy en uno que deja mucho que desear a todos los niveles, y uno de ellos es nuestro comportamiento en Twitter. A las pocas horas de haber aterrizado en Copenhague, me di cuenta de que es una ciudad donde la educación y el respeto por el prójimo marcan la pauta. Y eso se contagia. Ahí volví a ser la que era hace ocho años, no estaba estresada, ni enfadada, ni crispada con el mundo (bueno, son algo lentos para servirte en los restaurantes, pero se acepta porque al fin y al cabo estamos de vacaciones) 😉 Y me he dado cuenta de que es llegar a Barcelona y cambiar de actitud. Y no creáis que es por la humedad (que también, si sois de los que sufrís de huesos como yo, sabéis de qué os hablo). El problema es que pisas Barcelona y te das cuenta (más bien te hacen darte cuenta) del nivel de decadencia al que estamos llegando. Un día después de marcharme, se inicia la huelga de taxis y Barcelona se bloquea. Una semana después, sigue habiendo huelga de taxis y BCN sigue estando bloqueada. ¿Qué pasa? ¿Se han puesto medidas para solucionarlo? No se ha hecho NADA (veremos este mes qué pasa porque la desconvocaron “amenazando” con otra). Ni siquiera cuando se extiende al resto del estado español. Ni Ayuntamientos, ni Gobiernos autonómicos ni Gobierno Central hace nada (y eso estando en vacaciones con el consiguiente desgaste a nivel de marca de la ciudad de cara a los extranjeros). Y no sólo eso, es que cuando ya vienes mentalizado de lo que hay, encima tienes que lidiar con los típicos incívicos que aprovechan para colarse en las colas (o cualquier otra acción) y no tener respeto por nada ni nadie porque saben que tienen inmunidad. Y es que si una cosa tenemos los catalanes es paciencia, os lo aseguro. ¡Ya hemos llegado a casa, qué alegría! Ya hemos llegado a una ciudad que cada día da más pena y en donde el incivismo y la mala educación está a la orden del día. Y eso mismo se está trasladando a Twitter, el insulto gratuito no se ve penalizado y cada día crece más, haciendo que el resto de perfiles pase desapercibido. Y hablo de Barcelona porque es mi ciudad pero muy probablemente podría extrapolarse a muchas otras ciudades. Hace un tiempecito, en 2015 (¡cómo pasa el tiempo!) dediqué un post a ciertos usuarios de Twitter que nos íbamos encontrado cada vez más, ¿lo recordáis? Se llamaba “10 tuiteros que desearás no haber conocido”. Ahí va el esquema de los tuiteros:

Como digo, Twitter ha evolucionado estos ocho años pero ¿estamos  haciendo la plataforma mejor o la estamos matando con nuestros usos? Y no estoy diciendo que debería ser igual hoy que hace ocho años, pero me da la sensación de que se está yendo un poco de las manos (como tantas otras cosas hoy en día) y se está convirtiendo más en un altavoz de quejas políticas y “críticas” al prójimo que en un espacio donde poder compartir información y aprender de fuentes fiables y fidedignas. Si sólo nos fijamos en el uso que hacemos en España, se podría sacar la conclusión de que somos el país más frustrado del mundo.  

El otro día leía en Trece Bits a Yaiza Ibarra hablar sobre la “cámara de eco” de Twitter, que parte del concepto que las redes sociales en las que podemos informarnos generan un aislamiento ideológico al usuario debido a que los algoritmos de la red social, basándose en lo que leemos, compartimos, damos me gusta o bloqueamos, hace que leamos y prestemos atención únicamente a los usuarios que encajan con nuestra forma de pensar.  Por un lado, me parece positivo, puesto que te evitas leer informaciones que no te interesan pero por otro es muy peligroso porque pierdes de vista la disparidad de opiniones y te puedes creer con “la verdad suprema”. Pero ¿qué pasa con los comentarios? ¿acostumbráis a leer los comentarios de los posts y las respuestas de los tuits? Yo sí, muchas veces, y os aconsejo leerlas alguna vez para ver hasta dónde hemos llegado. 

¿De dónde viene esta reflexión? 

De la desconexión habitual que hago cada año en verano. Como sabéis aprovecho las vacaciones para desaparecer bastante de mis redes sociales (bueno, de Facebook lo hice hace bastante tiempo) Este año se me ha ocurrido viajar a un país civilizado (¡qué cosas hago!) y me he dado cuenta de que estoy en uno que deja mucho que desear a todos los niveles, y uno de ellos es nuestro comportamiento en Twitter. 

A las pocas horas de haber aterrizado en Copenhague, me di cuenta de que es una ciudad donde la educación y el respeto por el prójimo marcan la pauta. Y eso se contagia. Ahí volví a ser la que era hace ocho años, no estaba estresada, ni enfadada, ni crispada con el mundo (bueno, son algo lentos para servirte en los restaurantes, pero se acepta porque al fin y al cabo estamos de vacaciones) 😉 Y me he dado cuenta de que es llegar a Barcelona y cambiar de actitud. Y no creáis que es por la humedad (que también, si sois de los que sufrís de huesos como yo, sabéis de qué os hablo). El problema es que pisas Barcelona y te das cuenta (más bien te hacen darte cuenta) del nivel de decadencia al que estamos llegando. Un día después de marcharme, se inicia la huelga de taxis y Barcelona se bloquea. Una semana después, sigue habiendo huelga de taxis y BCN sigue estando bloqueada. ¿Qué pasa? ¿Se han puesto medidas para solucionarlo? No se ha hecho NADA (veremos este mes qué pasa porque la desconvocaron “amenazando” con otra). Ni siquiera cuando se extiende al resto del estado español. Ni Ayuntamientos, ni Gobiernos autonómicos ni Gobierno Central hace nada (y eso estando en vacaciones con el consiguiente desgaste a nivel de marca de cara a los extranjeros). Y no sólo eso, es que cuando ya vienes mentalizado de lo que hay, encima tienes que lidiar con los típicos incívicos que aprovechan para colarse en las colas (o cualquier otra acción) y no tener respeto por nada ni nadie porque saben que tienen inmunidad. Y es que si una cosa tenemos los catalanes es paciencia, os lo aseguro porque sino no habríamos llegado a este estado. ¡Ya hemos llegado a casa, qué alegría! Ya hemos llegado a una ciudad que cada día da más pena y en donde el incivismo y la mala educación está a la orden del día. Y eso mismo se está trasladando a Twitter, el insulto gratuito no se ve penalizado y cada día crece más, haciendo que el resto de perfiles pase desapercibido. Y hablo de Barcelona porque es mi ciudad pero muy probablemente podría extrapolarse a muchas otras ciudades.  

Hace un tiempecito, en 2015 (¡cómo pasa el tiempo!) dediqué un post a ciertos usuarios de Twitter que nos íbamos encontrado cada vez más, ¿lo recordáis? Se llamaba “10 tuiteros que desearás no haber conocido”: 

Infografía Tuiteros que desearás no haber conocido

A día de hoy, cada vez quedan menos de estos perfiles y podríamos sustituirlos por dos nuevos (aunque a veces nos encontramos a los dos en un mismo perfil): 

  • El “hater creador de fake news – Si miras sus timelines sus tuits son repetitivos y no aportan nada nuevo, sólo quejas pero ninguna solución. De vez en cuando acuden a los TT para insultar a todo el que le pasa por delante. En realidad, lo que busca este perfil es tener repercusión, por lo que muchas veces dedica mucho tiempo a crear Frake News para darle peso a sus “argumentos” y seguir con las quejas.  
  • El “libertad de expresión” – son aquellos perfiles que amparándose en la llamada libertad de expresión dicen todo lo que se le pasa por la boca. Según ellos deberíamos estarles agradecidos porque “nos abren os ojos a la verdad”. Son el claro ejemplo de por qué la “cámara de eco” es peligrosa. Creen tener la verdad absoluta y su libertad de expresión va en un solo sentido.  

¿Qué tienen en común los dos?: la agresividad y el insulto gratuito como bandera y que ambos tienen timelines exclusivamente personales. ¿Por qué permite Twitter estos comportamientos? 🙁 Es verdad que las redes sociales en general se están poniendo las pilas (parece) para combatir algunos de estos comportamientos.  Pero si analizas bien las acciones tomadas, no siempre parecen dar en el clavo con el resultado de cuentas perfectamente lícitas siendo bloqueadas y cuentas abiertas con todas las claves de que es un bot. Con tantos usuarios entiendo que es muy complicado personalizar pero una cuenta que automatiza los tuits no necesariamente está haciendo spam o es un bot y a veces estas acciones masivas acaban proporcionando peor publicidad. Es un poco como cuando se hacen modificaciones en alguna herramienta, que lo ponen por defecto y si no lo quieres debes ser tú el que lo cambie en tu configuración. Aquí pasa un poco lo mismo, bloqueamos a todos y ya se encargarán de decirnos que nos hemos equivocado y su cuenta no hace eso de lo que le acusamos. 

Con estas últimas limpiezas que se ha hecho contra spammers y contra aquellos que se saltaron los primeros bloqueos… ya lo vaticino, volverán a salir. Porque es más fácil bloquear una cuenta y que aparezcan 20 más que cambiar la actitud de una persona.  Dentro de poco, las suspensiones de cuentas por manipulación política ya no serán terreno exclusivo de Twitter en Estados Unidos sino que tendrán que empezar a aplicarlas en nuestro país. 

¿Podemos realmente conseguir un Twitter que separe estos dos comportamientos? Me temo que o lo ponemos de pago y lo hacemos exclusivamente personal o no podremos. O como bien dice Pablo F. Iglesias, en su blog: 

“Quizás deberíamos pensar en una suerte de Twitter a dos velocidades, que permitiese, como hasta ahora, crearse una cuenta no asociada a ninguna identidad física, y que también ofreciese la verificación de identidad, de tal manera que estos segundos pudieran decidir ver o no lo que dicen aquellos otros no identificados. Y los no identificados tendrían vía libre para vivir en su mundo adulterado, conspiranoico y seguramente tóxico, habida cuenta de que el estándar acabaría siendo el de aquellos que nos hemos identificado 

Pues oye, no me parece tan mala idea…

El caso de los Trending Topics y las fake news 

¿Recordáis cuando nacieron los Treding Topics? Qué maravilla era poder seguir una temática sin “ruido”, solo tuits que hablaban de lo mismo y en donde podíamos monitorizarlos, seguirlos y analizarlos. ¡Si hasta creamos el blog en base a ellos! Y hemos hablado de ellos en varios posts, por cierto. Ahí va otra reflexión… hace unos años era fácil encontrar un tema sobre el qué hablar solo mirando los Trending Topics, ahora…. bueno, digamos que ya hace tiempo que debemos buscar en otro lado 😉  

Y vuelvo a la huelga de taxis para ilustrar mi ejemplo de por qué creo que se ha perdido la utilidad a los mismos. Como he dicho, se pusieron de huelga un día después de que yo iniciara mi viaje y, claro, me interesaba seguir la evolución para mi vuelta a España.  Mi idea era poder seguir de alguna manera la huelga desde los trending topics (para ser más ágil y no perder tiempo buscando la noticia). ¡Ilusa de mí! Fue un desastre… seguir los TT era desesperante. La sensación de pérdida de utilidad de los mismos no se me quitó en todo el viaje.  Se están convirtiendo en herramientas para ampliar el alcance de mentiras creadas por bots para la ocasión para conseguir ser tendencia y ampliar una visibilidad que de otra manera no tendrían. 

Dudo de que a #Twitter le guste el rumbo que está tomando su plataforma, ya lo vemos porque están constantemente cambiando sus normas para intentar evitarlo, pero supongo que interiormente se debatirá entre tener muchos usuarios a tener pocos aunque de calidad.instagram y twitter

Por lo pronto, estoy reacomodando de nuevo mi estrategia ya que mi ROI actual no es muy bueno 😉  

¿Tiene recorrido Twitter tal y como está siendo gestionado ahoraComo no se ponga las pilas, me temo que acabará sucumbiendo a los malos usos. Por lo pronto, el resto de redes sociales la están dejando atrás, según estos datos de Statista. 

Para finalizar, os dejo con esta reflexión de Arturo Pérez-Reverte en su Patente de Corso del 19 de Agosto 

“El talento incomoda como nunca. Los mediocres, los acomplejados, los bobos, necesitan que la vida descienda hasta su nivel para sentirse cómodos, y es destruyendo la inteligencia y ensalzando la mediocridad como están a gusto. En España, el talento real está penalizado. Convierte a quien lo posee en automáticamente sospechoso. De ahí a la nefasta palabra elite, tan odiada, sólo media un paso, claro. Y la palabra fascista está a la vuelta de la esquina.” 

Quizás sea este el problema de base
¿Algo que comentar? ¡Todo tuyo! Eso sí, si eres nuevo por aquí, te consejo que leas primero las normas del blog por si acaso 😉 ¡Hasta la próxima! 

@trapinapi  

Fuentes: 

Twitter España: Cómo Twitter está combatiendo el spam y la automatización maliciosa
Twitter: The Twitter Rules: a living document
Locowise: Twitter’s Latest attemp to clean up it’s act
TreceBits: Cómo evitar la “cámara de eco” en Twitter
TreceBits: Twitter suspende cientos de cuentas por realizar “manipulación coordinada”
Pablo F, IGlesias: Los límites del derecho a la libertad de expresión en Internet
XL Semanal (Arturo Pérez-Reverte): Que todos queden atrás 

Imágenes:  

Imagen superior creada con Canva

Imagen destacada:
Flickr de Alan O’Rourke (AudienceStack): Twitter-birds-social-media-leader-crowd.   

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Psicóloga orientada al Retail y Trade Marketing para distintos sectores, mayormente el farmacéutico. Actualmente en el sector de la formación, escribo sobre Retail, Social TV, Redes Sociales ... siempre con el marketing como nexo. Cinéfila y seriéfila 2.0 😉
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